La Trata de Seres Humanos, en particular de mujeres, niñas y niños, constituye un destacado problema a escala mundial desde la década de los 90’. Un negocio que se perpetúa, en gran parte y tal y como explican muchos/as expertos/as, porque existe demanda. Las ramificaciones internacionales de las mafias que se dedican al tráfico de personas y la incorporación en este mercado ilegal de las nuevas tecnologías constituyen dos retos importantes a los que hacer frente.
La primera norma legal aprobada para combatir uno de los frentes que abarca la Trata de Seres Humanos, la prostitución infantil se aprobó el 23 de septiembre de 1913 en Argentina. La Ley 9.143 supuso un hito en la lucha contra la explotación sexual de niños y niñas. Desde entonces la gran mayoría de los países han avanzado en sus regulaciones, cada vez más restrictivas y punitivas en torno a este asunto. Para recordar esa efeméride, un 23 de septiembre de 1999 se celebró el Día Internacional contra la Explotación Sexual y el Tráfico de Mujeres, Niñas y Niños en Dhaka (Bangladesh). Se celebró una Conferencia de Mujeres que instauró esta fecha como el día más simbólico para recordar la problemática de la trata de personas en todo el mundo. También en Bangladesh. Uno de los países más afectados por la trata de mujeres, niños y niñas.